Cómo funciona el láser para el acné

El tratamiento con láser para el acné funciona dirigiendo el láser directamente hacia la causa del acné. Hay varios tipos diferentes de láser, y cada uno está diseñado para atacar a un tipo de acné específico. El tratamiento con láser es prácticamente indoloro gracias a la utilización de geles anestésicos que se aplican en la piel minutos previos al tratamiento. El láser funciona dirigiendo el rayo hacia la piel. Estos láseres pueden utilizarse en cualquier persona propensa a los brotes de acné. Las áreas más comunes en las que se realiza el tratamiento incluyen la cara, el pecho y la espalda.

Los láseres utilizados para el tratamiento del acné son distintos en función a la longitud de onda que se necesita para cada tipo de acné específico. Estos láseres de alta intensidad producen calor bajo la superficie de la piel. Este calor es lo que elimina el acné, aunque el proceso exacto depende del tipo de láser utilizado.

Cómo funciona el láser para el acné

La mayoría de los tratamientos con láser que se usan para tratar el acné se centran en las glándulas sebáceas, que son las encargadas de producir el aceite en su piel. El exceso de grasa obstruye los poros y dan lugar a las espinillas. Al dirigir un intenso calor hacia las glándulas, el tratamiento es capaz de detener la producción de aceite. Este tipo de tratamiento funciona de la misma manera que la depilación láser. Sin embargo, en lugar de centrarse en los folículos pilosos, se centra en las glándulas sebáceas. Cuando el láser entra en la piel, se convierte en pulsos de calor, que desactivan las glándulas productoras de aceite responsables del acné.

Otros tipos de tratamientos con láser atacan a las bacterias que causan el acné. Estos utilizan una luz azul para matar la infección bacteriana que causa el acné. Esta luz es absorbida por las bacterias que se producen de manera natural en el aceite de la piel. Esta estrategia se utiliza a menudo en conjunto con el primer tipo de tratamiento con láser, que es más efectivo y que sirve para detener los brotes recurrentes. El tratamiento de la luz azul es el tipo más comúnmente utilizado para los adolescentes.

Si bien estos dos tipos de láser son las estrategias más utilizadas para combatir el acné, hay otros métodos. El láser Erbio (ER) es un ejemplo. Por lo general se utiliza en las arrugas faciales, pero también puede ser usado en granos y otras imperfecciones. El dióxido de carbono (CO2) y los láseres de diodo láser Smoothbeam emiten ráfagas de láseres de alta energía que se vaporizan en la capa externa de la piel. Estos tipos de láser se utiliza más a menudo para eliminar las cicatrices, pero también contra de granos y espinillas. Otros tipos de láser es por ejemplo el láser YAG, que se utilizar mucho para la depilación láser.