El acné hormonal

No es un secreto que el acné está relacionado con los cambios hormonales, especialmente con la presencia de la testosterona. Aunque la gente suele referirse a la testosterona como la hormona masculina, lo cierto es que está presente en hombres y mujeres. La testosterona actúa sobre las glándulas sebáceas (las que producen la grasa) estimulando su actividad y como consecuencia, aparece una piel más grasa. La piel grasa, es más propensa a la aparición de acné.

Si bien es cierto que la testosterona está presente en todas las personas, en los hombres lo está en mayor medida lo que explica que sean ellos los que sufren de más acné y durante más tiempo.

El acné hormonal se produce cuando hay un desajuste y las glándulas sebáceas producen más sebo (grasa) de la cuenta. Esto hace que el ciclo de las células sea más rápido, es decir, nacen y mueren muy rápidamente. Al morir tanta cantidad de células y producirse más sebo, los poros de la piel se obstruyen. Como la piel es más grasa, las células muertas no caen, sino que permanecen pegadas a la piel obstruyendo los poros.

El acné hormonal

Los cambios hormonales pueden producirse por varios motivos, la pubertad es uno de ellos, pero no el único. El acné suele aparecer también durante el embarazo, durante la menstruación y la menopausia.

Es normal que el acné aparezca durante la pubertad. El paso de niño a adulto provoca el aumento de hormonas, lo que hace que aparezca acné. Sin embargo, solemos sorprendernos cuando nos aparecen granos ya de adultos. La aparición de acné en adultos es algo completamente normal cuando viene asociado a cambios hormonales como el embarazo. Durante el la menopausia o la menstruación, bajan los niveles de estrógenos (comúnmente llamados hormonas femeninas) por lo que inevitablemente el nivel de testosterona aumenta y como consecuencia, aparece el acné.